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¿El intérprete entiende el español de mi país?

Revisado el · Equipo de Guía Guangzhou

Sí en la conversación corriente: el mexicano, el rioplatense, el andino, el caribeño y el peninsular se entienden entre sí y el trabajo se hace en un español neutro. Donde de verdad se tuerce una compra no es en el acento sino en el número y su unidad, en la talla y en la condición que acompaña al precio. Diga su país en el primer mensaje y pida una llamada corta antes de confirmar.

Sí en la conversación corriente. El mexicano, el rioplatense, el andino, el caribeño y el peninsular se entienden entre sí, y el trabajo se hace en un español neutro que sirve para los cinco. Lo que decide una compra no es el acento: es el número con su unidad.

Qué cambia de verdad entre un español y otro

Cambia la velocidad, cambia la ese del Caribe, cambia el voseo del Río de la Plata, cambia la entonación andina y cambian el vosotros y la zeta de España. Nada de eso rompe una negociación, porque el trato se lleva de usted y con frases cortas. Lo que sí cambia y sí importa es el vocabulario del oficio.

Lo mismo dicho de varias formasDónde se oye
Mercancía / mercaderíaLa primera en México y buena parte del Caribe; la segunda en el Perú y el Cono Sur
Boleto / pasaje (de avión)Boleto en México y buena parte del Caribe; pasaje en el Perú, Chile y el Cono Sur
¿Cuánto cuesta? / ¿cuánto vale? / ¿cuánto sale?Las tres se usan en el puesto y las tres se traducen igual
Agente aduanal / agente de aduanasLa primera en México, la segunda en los demás países
Plata / dineroPlata es corriente en el Perú y el Cono Sur; dinero funciona en todas partes

«Vuelo» no entra en esa fila: el vuelo es el trayecto y el boleto o pasaje es el documento con el que se sube a él, así que no son intercambiables cuando hay que reprogramar algo.

Dónde se tuerce una compra

En los pasillos de Guangzhou, la ciudad que los compradores llaman Cantón, una compra se tuerce en tres puntos pequeños, siempre los mismos:

  1. El número y a qué se refiere. «200 piezas» y «¥200 la pieza» son el mismo número con dos sentidos, y entre el ruido de un pasillo la diferencia es una palabra. Pida que cada precio se repita con su unidad y se anote en el papel que tiene delante.
  2. La talla y la etiqueta. Las tallas de su país no coinciden con las del puesto, y el cambio de etiqueta se acuerda al pedir, no al despachar. Estos dos temas aparecen en la primera consulta de casi todos los compradores.
  3. La condición pegada al precio. «Ese precio si lleva cinco modelos» es una condición, no un precio. Trasladada a medias, es lo que genera el desacuerdo dos días después.

La regla práctica: hable como habla siempre, y cambie a palabras simples cuando aparezcan cifras, cantidades y medidas.

El lado chino de la conversación

En los pisos mayoristas y en las fábricas la lengua de la negociación es el mandarín. El inglés que se oye en los puestos alcanza para un saludo; dentro de los pabellones hay más, pero el precio se afina igual en chino. Por eso el trabajo del intérprete —también le dirán traductor— no termina en entender lo que usted dice: consiste en devolverle lo que dijo el vendedor con la cifra y la condición completas.

La prueba de tres minutos

En vez de preguntar si entiende su acento, pida una llamada corta antes de confirmar. Cuéntele en su forma de hablar normal qué va a comprar y pídale que le repita la cantidad y el precio con su unidad. Si los devuelve bien y encima pregunta por lo que usted olvidó —el color, la talla, el plazo—, la pregunta está contestada. Es una petición habitual y se organiza antes de reservar.

Qué escribir en el mensaje de reserva

  1. Su país, para saber qué palabras va a usar usted.
  2. Qué va a comprar y en qué sector.
  3. Fechas y número de días.
  4. Si quiere la llamada corta antes de confirmar, pídala en el mismo mensaje.
  5. Si viaja con alguien que habla otro idioma, dígalo desde el principio.

Lo que preguntan los compradores

¿Hablo con mi acento o neutro?

Hable como habla siempre en la conversación corriente y cambie a palabras simples cuando aparezcan precios, tallas y cantidades. Ahí es donde un malentendido cuesta dinero.

¿Los proveedores no hablan inglés ni español?

En los pisos mayoristas casi todo se negocia en mandarín, y el inglés que se oye alcanza para un saludo y poco más. En los pabellones de la Feria hay más inglés, pero el precio se afina en chino.

¿Cómo lo compruebo antes de pagar?

Pida una llamada corta antes de confirmar. Tres minutos alcanzan: cuente en su acento normal qué va a comprar y pídale que le repita la cantidad y el precio con su unidad.

Mi español no es de ninguno de esos cinco grupos, ¿importa?

Diga su país en el primer mensaje igual. Sirve para saber qué palabras va a usar usted, no para clasificarlo, y la llamada corta resuelve el resto.

¿Qué palabras suelen dar problema?

Las que cambian de país: mercancía o mercadería, boleto o pasaje, cuánto cuesta o cuánto vale o cuánto sale, agente aduanal o agente de aduanas.

Diga fechas y qué va a comprar

Le contestamos con el intérprete libre, el precio y la forma de pago por escrito, antes de que pague nada.

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